Ayuda Humanitaria

para que Cuba se recupere de los daños causados por el huracán SANDY

11.11.2012

Los 120 participantes del XVI Encuentro Europeo de Solidaridad con Cuba durante los tres días del encuentro que se celebró en Berlín, Capital de la República Federal de Alemania, recibimos la información exacta, por parte de expertos cubanos, acerca de las consecuencias devastadoras del ciclón Sandy en las provincias orientales de la Isla.

El huracán Sandy hace pocos días llevó daños inmensos a varias provincias de la isla caribeña destruyendo, por ejemplo, barrios enteros de la ciudad de Santiago de Cuba. Las ráfagas de viento de más de 180 km/h, mareas de más de nueve metros de altura (más que lo doble de las de Nueva York) e intensas precipitaciones han destruido numerosas casas, infrastructuras, cultivos agrícolas etcétera. En el Oriente del país perecieron lamentablemente y a pesar de las amplias medidas de precaución, once personas, una cantidad de accidentes fatales que no ocurría desde hace muchos años. Según los cálculos más recientes, se han dañado 200 mil edificiós quedando destruídas innumerables viviendas. El Programa Mundial Alimentario de las Naciones Unidas ha dicho al respecto: "Sandy is possibly the single most destructive hurricane experienced by eastern Cuba in the last 50 years."

Además, los participantes de 30 estados de Europa destacamos que los grandes medios masivos comerciales casi no mencionan los daños ocasionados por el ciclón Sandy, en la región del Caribe, mientras informan detallada y emocionadamente sobre la situación en Nueva York. Ello es otro ejemplo más de la doble moral de la política mediática occidental y estadounidense frente a Cuba.

Las medidas laboriosas y costosas de seguridad anticiclónica en Cuba se efectuaron, a pesar de la difícil situación económica, evitándose así un mayor número de víctimas y destrucciones aún peores. Ya al día siguiente después del paso del huracán comenzaron las actividades de recuperación a toda velocidad. La ONU y las organizaciones internacionales de asistencia en repetidas ocasiones elogiaron la acostumbrada calidad del trato cubano ante tales crisis recomendándolo como ejemplar. Ello debería ser reconocido explícitamente, por parte de aquellas instituciones europeas que supuestamente se preocupan tanto por los derechos humanos.

En virtud de la extraordinaria gravedad de las destrucciones y daños causados por este ciclón, en Cuba, apelamos a las ciudadanas y ciudadanos, a las organizaciones sociales caritativas, a las iglesias así como los gobiernos europeos y a la U.E. insistiendo en que transfieran cuantiosas donaciones, materiales de emergencia y recursos financieros, con el fin de ayudar a Cuba.

Volver